Dante, creador del infierno en la modernidad

Antonio J. Candado

Dante di Alighiero degli Alighieri, más conocido como Dante Alighieri, natural de la República de Florencia, nació el 29 de mayo de 1265. Pese a ser hoy el más grande poeta de la literatura italiana, y una de las figuras referentes de la literatura universal, tuvo una complicada vida llena de vaivenes y persecuciones dadas por las diversas corrientes políticas que imperaron en la ciudad de Florencia. Fue hijo de un reconocido güelfo blanco, facción que apoyó en el Sacro Imperio Romano Germánico a la casa de Baviera de los Welfen, de donde proviene el término güelfo. Dante tuvo que lidiar con varias persecuciones y destierros a lo largo de su vida por parte de los adversarios de su familia, los gibelinos, partidarios de la casa de los Hohenstaufen de Suabia, señores del castillo de Waiblingen.

La obra de Dante se fija en el Trecento, nombre con el que se conoce al siglo XIV italiano y que ya comienza a plasmar la transición del pensamiento medieval, basado en el teocentrismo, hacia el Prerrenacimiento, donde se pasa al antropocentrismo visible en el Quattrocento (siglo XV) y Cinquecento (siglo XVI). Concretamente, una de esas fases de transición se produjo en la literatura, y es que se comenzó a admitir como referente de cultura las lenguas vernáculas y el italiano se abrió paso, dejando de usarse paulatinamente el latín medieval. Emergió un potente corriente literaria conocida como dolce stil nuovo (dulce estilo nuevo), en el que destacan autores tan importantes como Guido Guinizelli, Cino da Pistoia y Guido Cavalcanti. Esta nueva escuela se sirvió de recursos literarios como el encabalgamiento, estructuras como la terza rima (tercetos encadenados) y nuevos tópicos literarios renacentistas como el de la donna angelicata, que presenta a la mujer como símbolo de perfección espiritual basándose en la armonía y la proporción, así como rasgos físicos como la piel clara, cabello rubio y largo y labios rojos.

Pese a las creencias populares, basadas en la posterior apropiación de Dante por parte de Florencia y el arrepentimiento de la ciudad por sus exilios, la Divina comedia no se escribió en su totalidad en la capital toscana, sino que el manuscrito cumbre del poeta laureado fue una obra producida en el exilio. Tras el destierro del año 1317, fue acogido en Rávena, capital de la región de Emilia-Romaña, por el príncipe Guido Novello da Polenta, en cuya corte compuso el final de la Divina comedia. Finalmente, Alighieri fallecería en Rávena el 14 de septiembre de 1321. Dados los altibajos que plagaron la vida de Alighieri, pocos pudieron presagiar que sus palabras permanecerían eternas durante los siglos, enseñando y fascinando a incontables generaciones.

(Fragmento del artículo publicado en el número 1 de nuestra revista. Para leer más, haz click a continuación).

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